| SALUDA DEL HERMANO MAYOR
A finales
de 2007, los hermanos de esta Institución
quisieron otorgarme la responsabilidad de ser su Hermano
Mayor. Lo hicieron con una generosidad que, sin duda,
supera los méritos
de este sencillo labrador que, eso sí, ha tenido
el privilegio de envejecer rodeado de los suyos y en
el seno de esta Institución cuatro veces centenaria.
En ella he formado parte de su cuerpo de nazarenos
y de las cuadrillas de hermanos costaleros de Nuestro
Padre Jesús Nazareno y de la Virgen de los Dolores.
Hoy día, esta Corporación es, no sólo
la institución más antígua de la
Villa de Paradas, sino también, una de las más
numerosas. Sin embargo, la devoción por nuestros
Titulares sobrepasa largamente el término municipal,
siendo muchos los paradeños que regresan a hacer
Estación de Penitencia en Paradas, no sólo
desde otras regiones de nuestra Patria, sino también
desde otros países de Europa como Bélgica
o Suiza. Lugares lejanos en los que nacen hijos de paradeños
con la devoción cosida a un hábito negro
y un antifaz morado.
Esta página web que ha tenido la amabilidad de
visitar, es un punto de encuentro entre todos los hermanos
aun separados en la distancia. Nos satisface también
saber que su inauguración en el año 2002,
la convierte en la página web de más larga
tradición de las dedicadas a la Villa de Paradas.
Tradición y vanguardia pueden conjugarse acertadamente.
La Hermandad disfruta hoy de una vitalidad notable
a lo largo de todo el año. Esa realidad es posible
gracias al trabajo de un puñado de hermanos que
ofrecen generosamente su tiempo al servicio de la Institución.
De entre ese grupo, es de justicia destacar, no sólo
a los miembros de la Junta de Gobierno, sino también
al coro y al equipo de capataces.
He asumido la responsabilidad del gobierno de la
Hermandad cuando la importantísima restauración de
la Imagen de Jesús Nazareno, estaba prácticamente
finalizada por el profesor de la Facultad de Bellas Artes
de la Universidad de Sevilla, Juan Manuel Miñarro.
Tenemos la responsabilidad de conservar el Patrimonio
que nos legaron las generaciones anteriores y, principalmente,
nuestras imágenes. Por ello, no se dudó el
impulsar esta restauración una vez conocido el
informe técnico y las radiografías que
se realizaron a la Imagen.
Pero junto con la conservación del legado histórico,
debemos engrandecer aún más nuestro patrimonio;
principalmente el espiritual pues, en definitiva, no
somos otra cosa que Siervos de Dios.
Ese engrandecimiento tiene dos retos importantes
en la legislatura que se inagura con esta
nueva Junta de Gobierno.
El primero es la Obra Caritativa y Social
de la Hermandad, que suma a la actividad que hasta
ahora
se ha venido
realizando en la Parroquia, el impulso de
un
Centro Infantil de Acogida en la ciudad congoleña de Butembo.
El segundo será la conmemoración en 2011,
del 250 aniversario de la fundación de la Hermandad
de la Virgen de los Dolores.
Sólo es imposible aquello que no se intenta. Joaquín Bascón Torres.
|