ERMITA DE SAN ALBINO

 

LA ERMITA DE SAN ALBINO La Ermita de San Albino es una construcción anterior al actual Templo Parroquial de San Eutropio lo que la convierte en el edificio más antiguo de la Villa de Paradas a pesar de que su actual estado de conservación es precario. Tanto de la Ermita como del Santo a la que fue consagrada encontramos una referencia en el libro anónimo "Glorias de Paradas" escrito en 1758. En la página 26 de esta obra se puede leer "San Albino, Obispo de Andegabo, Santo que aunque el Señor Conde lo dejó fuera de la Villa, porque allí tiene su Ermita hecha atalaya, de donde el Santo guarda los pagos de viñas, tiene su lugar dentro de los corazones de Paradas". Al final de este texto reproducimos la información disponible sobre los diversos santos que responden al nombre de Albino. La referencia de "Glorias de Paradas" al "Obispo de Andegabo" puede ser una derivación del nombre francés de "Angers" de donde San Albino (Aubin) fue obispo durante la Edad Media. En los aledaños de la Ermita se encontraba el cementerio del mismo nombre conservado hasta la construcción del Cementerio Municipal de San Antonio avanzado el siglo XX. En lo que fue el cementerio de San Albino se levantó la Barriada de Pío XII gracias a la financiación del Secretariado de Caridad y el Instituto de León XIII (ver Remírez (1973, p. 128)). Actualmente el edificio de la Ermita se encuentra dentro de las instalaciones del Colegio Luís Vives.

Ermita de San Albino Por tanto, Paradas contó hasta 1942 (fecha de la demolición de la Ermita de San Juan de Letrán) con dos ermitas -la de San Juan de Letrán y la de San Albino- además de la iglesia parroquial. Esto difiere del dato aportado por Pascual Madoz en su célebre "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar" (publicado entre 1847 y 1850). En concreto, Madoz, al describir la Villa de Paradas, afirma que en ella se levantaban tres ermitas y no dos como está documentado. Madoz situaba la tercera a media legua (una legua equivalía a 5.572 metros) de la Villa siendo, además, "propiedad del Duque de Arcos o de Osuna" (ver Pérez Buzón (1992, pp. 133 y 134)). A la Ermita de San Albino fue trasladada -finalizada la Guerra Civil- la nueva imagen de la Virgen de los Remedios (titular de la Hermandad del mismo nombre y popularmente conocida como "de los arrieros"). Allí radicó hasta 1969. El 13 de mayo de ese año, tal y como relata Remírez (1973, p. 139), la Virgen de los Remedios fue trasladada a la Iglesia Parroquial. Desde el último tercio del siglo XX la Ermita de San Albino se encuentra cerrada al culto a pesar de los intentos que han existido de recuperarla para su uso religioso. En la ciudad de Mesilla, situada en el estado norteamericano de Nuevo Méjico, existe otra iglesia dedicada a San Albino.

Hay trece santos con el nombre de Albino. Ocho fueron obispos. Tres se conmemoran el 1 de marzo: el legendario protomártir inglés, a quien se le cambió el nombre de Albano en Albino para distinguirlo del homónimo mártir de Maguncia; y los obispos de Vercelli y de Angers, casi contemporáneos. E1 quinto sucesor de San Eusebio, fundador de la diócesis de Vercelli, fue consagrado obispo en el 452, en un período histórico muy tormentoso en Italia. El nuevo obispo reconstruyó la iglesia metropolitana, sobre las ruinas de la pequeña basílica que San Eusebio había construido sobre la tumba del mártir San Teofrasto, y que el emperador Teodosio había hecho ampliar. Para la solemne celebración del rito Albino esperaba la visita de algún obispo importante. La espera fue premiada con el paso de San Germán, obispo de Auxerre, que se dirigía a Ravena. Como no podía esperar, el santo obispo prometió que asistiría al rito, cuando regresara. San Germán murió durante su estadía en Ravena, y a Vercelli regresó solamente su cadáver. Cuando colocaron el féretro en el centro de la basílica, todas las velas se encendieron simultáneamente. El hecho, más prodigioso porque en los días anteriores ninguno había podido encenderlas, fue interpretado como el cumplimiento de la promesa que San Germán había hecho a San Albino. Del obispo de Vercelli no sabemos sino que su culto es muy antiguo. San Albino (Aubin), obispo de Angers, es uno de los santos más populares de la Edad Media, sobre todo en el norte de Europa. Nació en Vannes (Francia) hacia el año 496, de noble familia, y para poder entrar en la abadía de Tincillac tuvo que renunciar al título nobiliario y a la rica herencia. Pero aunque deseaba el escondimiento, la fama de sus virtudes humanas y religiosas lo colocaron constantemente en lugar sobresaliente. En el 504 fue elegido abad, cargo que ocupó durante 25 años, hasta cuando por obediencia tuvo que aceptar el nombramiento como obispo de Angers en el 529. Con celo pastoral y prudente firmeza gobernó su diócesis, obteniendo más hostilidad que aplausos. Pero para el buen obispo le era suficiente la aprobación de otro santo, su amigo San Cesario. Murió el lo. de marzo del 550. Seis años después, por su fama de santidad se le dedicó una iglesia en Angers, en cuya cripta reposan sus restos. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS: Pérez Buzón, J. R. (1992): Historia de Paradas: Fundación y concesión del Privilegio de Villazgo. Ed. Excmo. Ayuntamiento de Paradas, Sevilla. Remírez Muneta, J. (1973): Las antiguas cofradías de la Villa de Paradas. Esc. Gráf. Salesiana. Sevilla.